Conocida por sus playas de arena, sus monumentos históricos y su animada cultura, la ciudad española de Alicante es la protagonista de esta excursión de un día. Dejará atrás el ajetreo turístico de Benidorm y en menos de una hora llegará a la más auténticamente española Alicante.
Dispone de tres horas para dedicarlas a su gusto, pero es una apuesta segura comenzar con un paseo por el casco antiguo, conocido como el Barrio de Santa Cruzas. Aquí se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de Alicante, como las columnas retorcidas del ayuntamiento del siglo XVIII y las cúpulas azul pálido de la concatedral de San Nicolás de Bari. Y asegúrese de tener la cámara a mano para ver la famosa Explanada de Alicante, bordeada de palmeras: su suelo está tejido con más de seis millones y medio de pequeñas baldosas rojas, negras y crema, y forma una de las imágenes más perdurables.
También puede pasear por la estrafalaria calle de las Setas, donde gigantescas esculturas de setas de colores convierten una calle normal en un divertido paseo de cuento. También hay tiempo para disfrutar de la brisa marina en el paseo marítimo antes de dirigirse al mercado interior. Tanto si le apetece curiosear como comprar, es una forma estupenda de ver un trozo de la auténtica vida española, con los lugareños regateando por los productos frescos que se amontonan en los puestos. Cargado de recuerdos, fotos y algún que otro souvenir, le llevarán de vuelta a su hotel por la tarde.