El Castillo Aragonés es el símbolo de Ischia. Se alza en un pequeño islote al este de la isla y está conectado por un puente de piedra de 220 metros de largo con el antiguo pueblo de Ischia Ponte.
Para entrar, hay que atravesar un túnel excavado en la roca e iluminado por claraboyas, que conduce a un camino de herradura que asciende hasta la cima del islote.
Desde este punto, varios caminos y calles conducen a los distintos edificios y jardines que forman parte del castillo. Durante su visita, las atracciones clave incluyen la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el convento y cementerio de las monjas Clarisas, la Catedral de la Asunción con su cripta, la Iglesia de San Pedro en Pantaniello, la Iglesia de Santa María de las Gracias, las prisiones políticas, la terraza panorámica de olivos, los jardines y el viñedo. Cada uno de ellos ofrece una perspectiva diferente de este fascinante lugar.