Grecia es famosa por sus noches ruidosas y animadas, y ésta no es una excepción. Se dirigirá a la taberna del pueblo, típica de Kos, donde le espera un festín de meze, vino, baile y música. Los niños también son bienvenidos: cuantos más, mejor.
Con sus edificios encalados, sus cúpulas azules y sus vistas de la isla, la taberna del pueblo es un lugar idílico para contemplar la puesta de sol antes de pasar la noche. Y con una hospitalidad tan amable, no querrá marcharse. Comenzará con un delicioso meze de platos tradicionales griegos para calentar el apetito y regarlo con vino ilimitado.
Pero la estrella es el baile. Espere un espectáculo vertiginoso mientras los bailarines ataviados con trajes tradicionales animan el ambiente al son de la dulce música del bouzouki. No tardará en unirse a ellos, enlazando brazos y girando al ritmo de las contagiosas melodías.