Esta excursión de día completo es perfecta para los visitantes que deseen descubrir los lugares más fascinantes de Malta. La excursión comienza en Mdina, la antigua capital de la isla, famosa por sus opulentos palacios, sus fortificaciones y su impresionante mezcla de arquitectura medieval y barroca. Un paseo por sus estrechas calles, que se han mantenido inalteradas durante siglos, permite conocer el rico patrimonio de Malta y disfrutar de unas vistas espectaculares desde las murallas de sus bastiones.
Al salir de Mdina por la Puerta de los Griegos, visitarás las catacumbas de San Cataldo en Rabat, que datan de los siglos II y III. Estos lugares de enterramiento paleocristianos cuentan con una mesa de ágape y hermosas tumbas excavadas en la roca, que constituyen algunos de los primeros vestigios cristianos de Malta.
A continuación, te dirigirás a los acantilados de Dingli, el punto más alto de Malta, a 253 metros sobre el nivel del mar. Disfruta de unas vistas impresionantes de los campos en terrazas, el mar abierto y la isla de Filfla, con una pequeña capilla encaramada de forma espectacular en el borde.
Después de comer, explorarás los Jardines Botánicos de San Anton, en Attard, donde encontrarás plantas exóticas, fuentes y estanques con patos, cisnes y pavos reales. Construidos en el siglo XVII, estos jardines rodean la residencia presidencial.
El recorrido continúa hacia el pueblo artesanal de Ta' Qali, donde los artesanos locales crean obras de arte en vidrio, joyas de filigrana, encajes y cerámica —ideales para llevarse recuerdos auténticos—.
Concluirás la visita en la Cúpula de Mosta, una basílica neoclásica que cuenta con una de las cúpulas sin soportes más grandes del mundo. Es famoso el episodio en el que una bomba de la Segunda Guerra Mundial atravesó la cúpula sin explotar, salvando así la vida a cientos de personas: un milagro en la historia de Malta.