El primer día explorarás Angkor Wat y varios de los templos más emblemáticos del Parque Arqueológico de Angkor, lo que te ofrecerá una introducción inolvidable al Imperio Jemer. La variedad de estilos arquitectónicos y los cambiantes entornos naturales hacen que cada yacimiento resulte único, mientras que las tallas y pinturas esculpidas en la piedra revelan la profundidad cultural y la sofisticación de esta antigua civilización. Tu guía te recogerá a las 4:30 de la mañana para salir temprano y contemplar el amanecer sobre Angkor Wat, un momento que muchos viajeros consideran lo más destacado de su visita. El complejo se extiende a lo largo de más de 400 kilómetros cuadrados (4.305 pies cuadrados) y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992. Tras el amanecer, el recorrido continúa por el magnífico templo de Angkor Wat, la antigua ciudad de Angkor Thom, el impresionante templo de Bayon con sus serenas caras sonrientes, el evocador templo forestal de Ta Prohm, donde las raíces gigantes de los árboles abrazan las ruinas, y el tranquilo Ta Nei, escondido entre los árboles.
El segundo día comienza con la recogida a las 8:00 de la mañana, para dirigirse hacia algunos de los lugares menos visitados, pero profundamente fascinantes, de Angkor. El recorrido te llevará a Kbal Spean, situado en lo profundo de la selva, a unos 60 kilómetros (37 millas) de la zona arqueológica principal. Conocido como el «río de los mil lingas», este yacimiento se encuentra en la ladera del monte Kulen y presenta grabados tallados directamente en el lecho del río y en formaciones rocosas naturales. Para llegar hasta él hay que realizar una agradable caminata de 1.500 metros por el bosque. Tras esta experiencia, continuarás hacia Banteay Srei, conocido a menudo como el «Templo de la Dama». Construido en el siglo IX, es admirado por su arenisca rosa y sus tallas increíblemente detalladas, lo que lo convierte en una de las obras más bellas y delicadas de la arquitectura jemer.