Experimente el tranquilo entorno montañoso del Santuario de la Madonna della Corona y el elegante encanto de Sirmione, en el Lago de Garda, descubriendo dos iconos italianos en un día memorable con las máximas vistas y el mínimo esfuerzo.
A tan sólo una hora de Verona, el santuario se alza dramáticamente sobre una escarpada pared rocosa, a la que se accede mediante un descenso guiado que ofrece tiempo para la reflexión. Después, disfrute de un almuerzo tradicional en un agroturismo local rodeado de vistas panorámicas.
Por la tarde, explore la pintoresca península de Sirmione con tiempo libre para pasear por sus calles medievales, visitar el castillo de Scaliger o realizar una excursión opcional en barco por el lago. Todos los traslados están organizados, para que pueda relajarse y disfrutar del viaje antes de regresar a Verona.