Conocidas por su ambiente romántico, las puestas de sol griegas crean el escenario perfecto para una cena que añade una chispa extra a sus vacaciones en Zante. Salga del hotel y diríjase a los viñedos de la isla por una carretera que serpentea entre olivares y paisajes tranquilos hasta llegar a la bodega familiar Grampsas. Aquí, una mesa a cielo abierto será el escenario de una cena al atardecer rodeada de naturaleza.
La familia Grampsas lleva generaciones elaborando vino aquí y esta noche tendrá la oportunidad de saborear su historia. Cada plato está cuidadosamente maridado con vinos locales, mientras que los ingredientes frescos y de temporada le dan una idea de cómo los lugareños han estado cenando durante generaciones.
Esta excursión incluye traslados privados de serie, por lo que sólo tendrá que acomodarse y disfrutar de la comida. Tanto si choca las copas con alguien especial como si saborea cada sabor a su ritmo, éste es uno de esos momentos de viaje que permanecen en su memoria mucho después de volver a casa.