Solo lo mejor
Detalles que marcan la diferencia, una parada más, ese rincón escondido... Lo mejor para tu viaje.
Llega al corazón de cada destino con visitas y actividades únicas, creadas por lugareños y escogidas por nosotros.
Zante es famosa por sus hermosas playas y paisajes, pero también cuenta con muchas otras riquezas. Sus dulces, quesos, vinos y verduras se encuentran entre los mejores de Grecia. La diversión comienza en el corazón y el alma de cualquier pueblo griego: el mercado. Pasea entre los puestos repletos de verduras frescas de la zona, donde podrás hacerte con todo lo que te apetezca. Nikolaos, nuestro guía experto, añade:«Los lugareños compran por el color y el aroma, no por la receta, así que lo que mejor huela se convierte en la cena de esa noche».
A continuación, nos dirigimos a una fábrica tradicional de mandolato. Esta variedad local de turrón —elaborada con almendras, miel, azúcar y claras de huevo— es uno de los sabores emblemáticos de Zante. De lo dulce a lo salado: a continuación, te dirigirás a una pequeña quesería en uno de los pueblos más antiguos de Zante, Loucha. Allí conocerás a queseros de tercera generación, verás cómo elaboran la prentza, un cremoso queso de cabra, y el ladotyri, el característico queso al aceite de Zante, y, por supuesto, disfrutarás de una cata.
A medida que se acerque la hora de comer, te dirigirás a un restaurante en el pueblo de montaña de Agios Leontas para disfrutar de una auténtica comida griega. El menú incluye pitta, tzatziki y frigania —un postre local, cremoso y en capas que satisfará tu gusto por lo dulce—. Tu última parada es la bodega Grampsas Estate, situada en las verdes laderas a los pies del monte Vrachionas. Nikolaos explica:«Zante cuenta con vinos que no probarás en ningún otro sitio: nuestras uvas llevan siglos cultivándose en estas laderas. Podrás degustar variedades como los blancos Goustolidi, frescos y aromáticos, y los tintos Avgoustiatis, afrutados y especiados».