Un Game Master le introducirá en la Realidad Virtual (RV), le ofrecerá una sesión informativa exhaustiva y le equipará con material especializado. Sus acciones se controlan meticulosamente en el entorno virtual. Los equipos comparten una amplia zona de juego de entre 100 y 200 m², con objetos tangibles y efectos sensoriales como ráfagas de viento, calor o aroma.
A lo largo de la partida, los jugadores se enfrentarán a retos, descifrarán enigmas o combatirán a adversarios digitales. La comunicación eficaz y el trabajo en equipo son claves para cumplir con éxito tu misión.
Después del juego, podrás relajarte en la zona común y probar otros juegos.