Encarada en un acantilado con vistas al golfo de Asinara, en la costa noroeste de Cerdeña, Castelsardo es tan espectacular como su nombre sugiere. Pasarás allí la mañana explorando el casco antiguo antes de hacer una parada en el Castello dei Doria, donde, si lo deseas, puedes pagar un pequeño suplemento para entrar y conocerlo más a fondo. Disfrutarás de un aperitivo sardo con vistas al puerto deportivo y, además, habrá una parada para hacer fotos en la Roca del Elefante de camino hasta allí.
Recorrerás la carretera costera y harás una parada en la Roca del Elefante, que, como su nombre indica, es una roca que se asemeja curiosamente a un elefante. Y tras llegar a Castelsardo, cogerás el autobús lanzadera hasta la cima de la colina, desde donde comenzará tu recorrido. Recorrerás las callejuelas empedradas del centro histórico hasta llegar al castillo —que también alberga un museo de cestería— y podrás contemplar la catedral frente al mar.
Una vez que hayas disfrutado de los principales lugares de interés de Castelsardo, tu guía te llevará a un elegante bar con terraza llamado Il Portico. Se trata de un espacio artístico, creado por Salvatore, su creativo propietario, con auténticos toques sardos por todas partes. Relájate y disfruta de un spritz de inspiración sarda o de una copa de vino local sardo, acompañado de una selección de aperitivos tradicionales que incluyen pane carasau, aceitunas de Bosa y quesos sardos. Pon el broche final al viaje con algo de tiempo libre para visitar el castillo, almorzar en uno de los muchos restaurantes tradicionales o curiosear por las tiendecitas del casco antiguo antes de volver a bajar la colina.