Este breve recorrido comienza justo junto a La Sagrada Familia, donde podrás contemplar la basílica en todo su esplendor. Entrarás por la Fachada de la Natividad, la única que Gaudí llegó a terminar en vida.
Al entrar en la basílica, mientras te desplazas entre columnas diseñadas a modo de árboles, con capiteles que forman la bóveda del techo, tu guía te explicará cómo Gaudí desarrolló su estilo a partir de influencias religiosas, naturales y típicamente catalanas. También descubrirás su innovador uso de la luz mientras te deleitas con el resplandor de las vidrieras de colores del arcoíris.
Tras un breve repaso a algunos de los puntos más destacados del museo, tu guía te dará información adicional sobre qué más puedes ver, incluidas otras exposiciones del museo y la cripta de Gaudí. A ambas se accede fácilmente desde la basílica y no requieren entradas adicionales.
De todas las formas de visitar la Sagrada Familia, esta es la más asequible, sencilla y accesible; perfecta para cualquiera que no disponga de mucho tiempo en Barcelona pero quiera hacer justicia a su atracción más impresionante.