«Noche, Tauentzien, cocaína. Eso es Berlín», exclamó en su día el poeta ruso Andréi Bely. La última visita guiada de Arne Krasting te lleva esta vez al oeste.
En la década de 1920, era el centro neurálgico de la vida nocturna; era donde reinaba el famoso ritmo frenético; era donde los berlineses buscaban emociones fugaces. Aquí, personalidades famosas se daban un chapuzón en la piscina de un café. Marlene Dietrich celebró sus triunfos más importantes, Josephine Baker mostró a los berlineses la esencia del encanto y Erich Kästner descubrió los escenarios de su novela *Emil*. Esta zona también contaba con cines, teatros y salas de baile. Aún hoy se pueden ver muchos vestigios de esta época deslumbrante. El recorrido concluye con un detalle especial: una copa de champán en el antiguo salón de la estrella del cine mudo más famosa de la época, Asta Nielsen. Arne Krasting es especialista en los años veinte.