
Buracona
Un poco de historia
Buracona, ubicada en la accidentada costa noroeste de Sal, es una piscina natural conocida por sus formaciones de roca volcánica y sus preciosas aguas azules. La piscina se encuentra dentro de una cala rocosa a la que le dio forma el Atlántico, mientras que los campos de lava y lo acantilados cercanos le proporcionan un carácter salvaje al paisaje. Aquí también ocurre el famoso fenómeno del «ojo azul», durante el que, en determinados momentos del día, la luz del sol crea un intenso resplandor azul sobre el agua de una cueva marina.
Descubre los alrededores rocosos, nada en las piscinas naturales si te lo permiten las condiciones o asómate al «ojo azul» desde le mirador situado sobre la cueva. Los paisajes de los alrededores son parte del patrimonio volcánico de Sal, formados por una roca oscura que contrasta con el brillante atlántico y el terreno seco de la isla. El «ojo azul» no es una piscina azul, sino que se trata de una abertura en la roca que permite que entre la luz del sol e ilumine el agua del mar que se encuentra debajo, lo que produce ese color intenso.