En Heraclión no hace falta ir en busca de la historia: está presente en cada avenida veneciana, en cada campana de iglesia del siglo XVI y en cada callejón estrecho y sinuoso. En esta excursión de medio día, disfrutarás del equilibrio perfecto entre los consejos locales que te dará tu guía en el mercado y el tiempo libre para explorar la ciudad por tu cuenta.
Los agricultores y productores locales montan sus puestos para el mercado de los jueves en un barrio diferente cada semana. Después de que te recojan en tu hotel, te dirigirás primero allí, llegando justo después de las 9:00 de la mañana; los compradores locales saben que hay que llegar temprano para conseguir los productos más frescos. Además de montañas de fruta y verdura, no te pierdas las aceitunas, la miel y los quesos cretenses. Elaborados con leche de cabras y ovejas que pastan entre hierbas silvestres, los quesos cretenses tienen un sabor característico, ácido y con notas de frutos secos. Tómate tu tiempo para charlar con los vendedores y empaparte de la vida local.
Heraclión es una ciudad bastante compacta, por lo que podrás aprovechar al máximo tus dos horas de exploración por tu cuenta. Recorre la calle 1866 en busca de productos locales, como cerámicas artesanales, y si te entra el gusanillo, haz una parada para tomar una porción de bougatsa, un pastel hojaldrado muy apreciado por los lugareños. No te pierdas la Loggia Veneciana, un edificio renacentista magníficamente restaurado que en su día fue lugar de reunión de los aristócratas del siglo XVII, ni el paseo marítimo repleto de cafeterías y la impresionante fortaleza de Koules. Una vez que hayas disfrutado a fondo de la cultura cretense, te recogerán y volverás a tu hotel a tiempo para el almuerzo.