Esta escapada privada de dos días te lleva desde Florencia hasta el corazón de la campiña toscana, donde las colinas onduladas, los viñedos y los pueblos medievales crean el escenario perfecto para un viaje en torno a la gastronomía, el vino y las tradiciones locales. Concebida como una escapada relajada lejos de la ciudad, esta experiencia combina paisajes pintorescos con actividades prácticas, ofreciendo una forma más pausada y auténtica de disfrutar de la Toscana.
Tu viaje comienza con un recorrido en coche por la campiña del Chianti, donde las sinuosas carreteras discurren entre olivares, viñedos y pueblos encaramados en las colinas. Al dejar Florencia atrás, el paisaje se abre a las suaves colinas onduladas que caracterizan esta parte de Italia. El ritmo se ralentiza al llegar a San Gimignano, una localidad medieval magníficamente conservada, conocida por su perfil urbano de torres históricas. Aquí realizarás un paseo guiado por calles empedradas, rincones tranquilos y miradores panorámicos que revelan el carácter atemporal de la ciudad. Una degustación del galardonado helado de la Gelateria Dondoli añade un dulce toque especial a la visita.
La experiencia continúa en los bosques toscanos con una auténtica excursión de búsqueda de trufas junto a expertos truferos y perros adiestrados. Se trata de una práctica rural tradicional que te conecta con la tierra de una forma única y memorable, mientras buscas uno de los ingredientes más preciados de Italia.
Más tarde, en Podere La Marronaia, participarás en una experiencia culinaria práctica en un entorno rural tradicional. Utilizando ingredientes locales frescos, prepararás platos clásicos toscanos antes de sentarte a disfrutar de tu comida maridada con vinos de la región. Es un momento relajado y acogedor que reúne todo aquello por lo que la región es conocida: sabor, sencillez y calidez.
Al final de la experiencia, la Toscana se revela no solo a través de sus paisajes, sino también a través de sus sabores, tradiciones y su ritmo de vida más pausado.