El barrio de Las Olas, en Fort Lauderdale, combina la elegancia a la sombra de las palmeras con una oferta gastronómica arraigada en los sabores mediterráneos y la historia local. El recorrido comienza con una dulce bienvenida: una rosquilla exclusiva inspirada en los sabores soleados del sur de Florida, ligera, esponjosa y llena de carácter local. Paseando por Las Olas Boulevard, un guía local nos cuenta cómo este tramo pasó de ser un polvoriento camino de tierra a convertirse en el principal destino de Fort Lauderdale en cuanto a gastronomía y estilo.
A continuación, visitamos una panadería local muy apreciada, donde se sirve un panini caprese preparado al momento con mozzarella fresca, tomates maduros y albahaca aromática, un guiño a las raíces mediterráneas de la zona. Desde allí, los participantes degustan una auténtica pizza al carbón, horneada a temperatura extrema para conseguir una corteza ahumada y crujiente, cubierta con ingredientes de calidad. El helado artesanal, elaborado a mano a diario siguiendo métodos tradicionales, aporta un final sedoso y refrescante que sabe a verano en Florida. Un plato secreto, que solo se desvela el día del recorrido, completa las cinco degustaciones en total.
Entre bocado y bocado, los comensales pasean por patios ocultos, admiran la arquitectura de estilo neomediterráneo y escuchan historias sobre la transformación de Fort Lauderdale, que pasó de ser una tranquila localidad ribereña a convertirse en un importante destino gastronómico.