Tu aventura comienza con una refrescante bebida de bienvenida mientras te embarcas en un crucero panorámico de una hora y media hacia la preciosa localidad de Jelsa. Al atracar, dispondrás de una hora para relajarte y empaparte del ambiente local antes de zarpar de nuevo, esta vez con destino a Brač. Esta etapa del viaje resulta aún más agradable gracias a un delicioso almuerzo que se sirve a bordo.
Una vez en Bol, una encantadora localidad de la isla de Brač, dispondrás de tres horas de tiempo libre para explorarla a tu propio ritmo. El puerto principal está convenientemente situado a poca distancia a pie de la famosa playa de Zlatni Rat, lo que te brinda una excelente oportunidad para contemplar el fascinante paisaje.
Después de disfrutar del impresionante paisaje de Bol, es hora de regresar a Makarska. El viaje de vuelta dura poco menos de dos horas, lo que te brinda una última oportunidad para apreciar el esplendor de Brač y sus islas vecinas. Se trata, sin duda, de una oportunidad extraordinaria que no te puedes perder.