Disfruta de la tranquilidad de dejarte llevar por las tranquilas aguas desde Bönigen hasta Interlaken, mientras te deleitas con una cena de raclette única. Durante el trayecto, observa cómo las luces de la ciudad de Interlaken van iluminando poco a poco las orillas del río, proyectando un cálido resplandor sobre el entorno. Saborea el queso fundido acompañado de una copa de vino blanco, todo ello envuelto en acogedoras mantas. El contraste entre las montañas nevadas y el paisaje urbano crea una escena absolutamente encantadora.
Recibirás un chaleco salvavidas y escucharás las instrucciones de seguridad antes de subir a la balsa, donde te explicarán cómo se prepara la raclette. Recibirás una cálida manta de forro polar mientras flotas desde Bönigen hasta Interlaken y disfrutas de la raclette, el vino y el ambiente. Los guías se encargan de todo el manejo, lo que te permite apreciar plenamente la comida y el ambiente. Esta experiencia no se trata solo de la comida y la bebida, sino también de pasar un rato agradable juntos en la balsa. Así que siéntate, relájate y deja que la belleza del paisaje y la compañía hagan de este un viaje memorable.