Los niños gritarán «¡yeehah!» ante la oportunidad de pasar un día en Rancho Texas. Este parque de atracciones, ambientado en el Lejano Oeste, cuenta con 60 000 metros cuadrados de desierto y jardines repletos de aventuras. Hay toboganes acuáticos, paseos en poni y kayaks, además de toda una serie de espectáculos que seguro que mantendrán sonrientes a tus vaqueros y vaqueras.
Contempla los preciosos tigres blancos y los majestuosos linces. Observa a los armadillos con su caparazón blindado, a las tortugas que avanzan lentamente y a las iguanas somnolientas. También hay una granja interactiva, la cueva de un curandero y una aldea india donde los niños pueden jugar en wigwams, remar en kayaks e incluso buscar oro en una noria de madera en funcionamiento.
Pero lo más atractivo son los espectáculos. Entre ellos se incluyen impresionantes exhibiciones de aves rapaces en las que águilas y halcones vuelan a pocos centímetros por encima de tu cabeza, divertidos trucos de loros y un espectáculo de leones marinos. Y en la zona de piscinas y chapoteos, puedes relajarte junto a la piscina, competir en juegos acuáticos o lanzarte por toboganes situados entre rocas y lava, típicos de Lanzarote.