Descubre la belleza de Linz en un recorrido inolvidable por la ciudad, donde los monumentos históricos conviven con una llamativa arquitectura moderna que se ha convertido en una parte esencial del paisaje urbano actual. Este contraste entre tradición e innovación confiere a Linz su carácter distintivo y dinámico.
Durante el recorrido, también tendrá la oportunidad de disfrutar de la especialidad culinaria más famosa de la ciudad, la tradicional tarta de Linz, símbolo del patrimonio y el sabor locales.
Hacia el final del recorrido, un pintoresco trayecto en tranvía te lleva hasta la montaña Pöstlingberg, desde donde se disfrutan unas impresionantes vistas panorámicas de la ciudad y la región del Danubio. Con su mezcla de cultura, historia, creatividad y belleza natural, Linz ofrece una experiencia verdaderamente cautivadora a todos los visitantes.