Los recorridos gastronómicos cambian tu forma de ver una ciudad, y en ningún sitio es esto más cierto que en la Pequeña Habana de Miami. Este paseo de tres horas por la Calle Ocho combina más de siete degustaciones con una visión privilegiada de las tradiciones artesanales que dan forma a la cultura cubano-estadounidense, desde los puros liados a mano hasta el ron envejecido por expertos.
La ruta comienza en un lugar emblemático vinculado a la historia del exilio cubano, lo que crea el ambiente perfecto antes de que empiecen las degustaciones. Los participantes saborean crujientes croquetas de jamón y dulces pastelitos de guayaba de una panadería del barrio, acompañados de un chupito de café cubano bien fuerte. Más adelante, en la Calle Ocho, un clásico sándwich cubano y un refrescante Cuba libre equilibran lo salado y lo dulce.
En el interior de una fábrica de puros en activo, los maestros torcedores demuestran la técnica «totalmente a mano» transmitida de generación en generación, un oficio fundamental para la identidad cubana de Miami. A continuación, se realiza una parada en una de las licorerías más tradicionales del barrio, donde se sirven mojitos recién hechos y un daiquiri de fresa, acompañados de una explicación sobre cómo se mezcla y se envejece el ron.
Los grupos reducidos de hasta 12 personas permiten mantener un ritmo íntimo, con tiempo para ver una animada partida de dominó en el Domino Park antes de que el recorrido concluya con el «Secret Dish», el plato estrella de Secret Food Tours, una sorpresa final que captura la esencia de la creatividad cubana.