Ninguna visita a la ciudad de Nueva York está completa sin pasar por el sobrio y conmovedor Memorial y Museo del 11-S. El memorial, que ocupa aproximadamente la mitad del recinto de 16 acres, rinde homenaje a las 2.977 vidas perdidas aquel fatídico día de septiembre de 2001. Los nombres de los fallecidos están grabados en los parapetos de bronce que rodean las dos piscinas conmemorativas.
El museo se encuentra siete plantas por debajo del memorial, en los cimientos mismos de donde antaño se alzaban las Torres Gemelas. A lo largo de los 110.000 pies cuadrados de espacio, descubrirás la historia de los trágicos acontecimientos a través de tecnología interactiva, objetos, documentos históricos, imágenes e historias personales.
Con una entrada flexible, puedes visitar el museo en cualquier momento dentro del horario habitual de apertura en la fecha que elijas, lo que te da la libertad de recorrerlo a tu propio ritmo sin necesidad de reservar una hora de entrada concreta con antelación.