¿Qué es un ser humano? ¿Qué nos diferencia de otras especies? ¿Nuestro cuerpo? ¿Nuestros genes? ¿Nuestra imaginación? ¿Nuestra empatía? ¿Cómo nos vemos, nos estudiamos y nos explicamos a nosotros mismos como seres humanos?
Para responder a estas preguntas, la primera parte de la visita explora nuestra identidad a partir de una serie de criterios posibles que permiten definir qué es lo que caracteriza a un ser humano. ¿Somos: seres de carne y hueso? ¿Seres pensantes? ¿Seres sociales? ¿Seres que hablan?
Ningún criterio por sí solo, por muy aceptado que esté, basta para caracterizar a los seres humanos. Siempre es necesario un enfoque global que combine consideraciones anatómicas, culturales y artísticas.
Somos una especie entre millones. Al igual que nuestras especies congéneres, descendemos de un proceso evolutivo milenario. A escala de la vida misma, nuestra aparición en la Tierra es muy reciente. Sin embargo, somos una especie singular en nuestra forma de pensar, en nuestra forma de concebir el mundo y en la forma en que lo moldeamos… hasta el punto de que incluso hemos creado un museo en el que somos a la vez observadores y observados.