Su ruta gastronómica por Montmartre comienza en una panadería histórica situada en el corazón de este bohemio pueblo en lo alto de una colina, donde podrá degustar croissants recién horneados y pan crujiente o deleitarse con un pastel chou, un clásico de la pastelería francesa moderna.
A continuación, entre en un legendario bistró de Montmartre que ha sido punto de encuentro de artistas y lugareños desde 1921. Allí beberá un vino blanco bien frío y disfrutará de la mayonesa oeuf, un plato sencillo y sabroso que refleja la rica tradición culinaria del barrio y sus raíces artísticas. Mientras pasea por las pintorescas callejuelas de Montmartre, su guía le revelará las historias que hay detrás de su transformación en el centro creativo que es hoy. Por el camino, le indicarán los lugares más importantes del barrio, como el viñedo de Montmartre y el cabaret más antiguo, y su importancia para la capital francesa. A continuación, visitará una fromagerie local para degustar quesos franceses de temporada, aprendiendo sobre el arte de comprar quesos franceses centrándose en la estacionalidad y en los pequeños productores.
Termine su visita en un encantador bistró para degustar caracoles y aligot (puré cremoso de patatas con queso y ajo), maridados con vino tinto. Por algo son platos clásicos franceses que han resistido el paso del tiempo. El dulce final incluye macarons de un chocolatero local y una vista del emblemático Sacré-Cœur, uno de los monumentos más famosos de Montmartre.