La Piazza dei Miracoli cambia por completo a partir de las ocho de la tarde. La multitud se va disipando, el mármol se tiñe de la tenue luz del atardecer y tres de los monumentos medievales más importantes de Italia —la catedral, el baptisterio y el Camposanto— se transforman en un lugar diferente.
Esta visita nocturna se realiza en fechas seleccionadas del verano, cuando la Opera della Primaziale Pisana mantiene los monumentos abiertos hasta las 22:30. Un guía local autorizado te acompañará por los tres lugares en unos 90 minutos: entradas incluidas, sin colas y con mucho más espacio del habitual.
El momento está elegido a propósito: en el interior del claustro del Camposanto, en un punto concreto del recorrido, el sol se oculta tras el horizonte de Pisa. La luz que incide sobre el mármol y los frescos medievales es difícil de fotografiar, pero fácil de recordar.