En este elegante crucero en catamarán, entrar en modo vacaciones es muy fácil: todo empieza con una cálida bienvenida, café o té recién hecho y un bol de fruta fresca o un batido proteico para empezar el día con energía. A medida que el puerto deportivo se va alejando poco a poco, la cubierta se convierte en tu pequeño refugio para relajarte, tomarte algo fresquito y contemplar cómo se despliega la costa de Rodas bajo el sol.
Tu primera parada es la cueva de Afantou, un tranquilo y cristalino rincón del mar perfecto para zambullirte y flotar sin preocupaciones. Desde aquí, el barco se desliza hacia la bahía de Ladiko, un pequeño recodo de la costa que hace alarde de todos los tonos de azul que puedas imaginar. Puedes nadar, hacer snorkel o simplemente relajarte en cubierta mientras disfrutas de bebidas y aperitivos ilimitados del bar.
La última parada te lleva a la bahía de Anthony Quinn, donde la diversión se intensifica con tablas de paddle surf, hinchables, un tobogán acuático e incluso un scooter submarino para los más aventureros. A continuación, se sirve un almuerzo recién preparado en la cubierta para que puedas seguir disfrutando de las vistas. Con el bar libre a tu disposición y el sol calentándote los hombros, concluirás tu día en el agua con un tranquilo viaje de vuelta al puerto.