En el corazón de Roma, enclavada en la Ciudad del Vaticano, se alza la famosa e imponente Iglesia de San Pedro. Su gran cúpula la convierte en la iglesia más grande del mundo. Ascender los 120 metros de altura de la cúpula ofrece una vista espectacular del perfil de Roma. La construcción finalizó en 1626, y el Papa Urbano VIII inauguró la iglesia en una gran ceremonia.
La Basílica de San Pedro, con una superficie de 15.160 m², posee el interior más amplio, con capacidad para 20.000 personas. En su interior hay 800 columnas de mármol, bronce y estuco, 44 altares y numerosos tesoros artísticos, como la Piedad de Miguel Ángel.
La basílica y su plaza son un imán para miles de creyentes de todo el mundo que asisten a las misas del Papa. Una subida de 537 escalones lleva a la cúpula, reconocida mundialmente como la mayor estructura en voladizo. Ya sea la cúpula de la Basílica de San Pedro, el Tesoro, las grutas vaticanas o la necrópolis, todo es digno de contemplar.