Embárcate en una visita guiada para descubrir los restos de una antigua villa romana. Tu guía te deleitará con relatos que reviven de forma vívida la historia de la villa. A medida que recorras este complejo de 2000 años de antigüedad, te sorprenderá su perdurable grandeza. La magnificencia arquitectónica, los intrincados suelos de mosaico y las impresionantes vistas del lago de Garda son un claro reflejo de su pasado como lujoso refugio.
Aventúrate un poco más allá para descubrir el Grande Oliveto, un olivar histórico que alberga alrededor de 1500 árboles. Algunos de estos majestuosos árboles llevan en pie siglos, presenciando en silencio el paso del tiempo.
Curiosamente, a pesar de su nombre, no hay cuevas ni grutas reales en la villa. Este nombre erróneo probablemente se originó a partir de los turistas medievales que confundieron las ruinas con cuevas naturales. Esta fascinante mezcla de historia y error añade otra dimensión a tu exploración de este extraordinario lugar.