Solo lo mejor
Detalles que marcan la diferencia, una parada más, ese rincón escondido... Lo mejor para tu viaje. Valoración: 8,3/10
Esta experiencia cumple con los criterios del Consejo Mundial de Turismo Sostenible. Al elegir esta experiencia, proteges los lugares que te gustan, cuidas el medioambiente y colaboras con las comunidades locales
Llega al corazón de cada destino con visitas y actividades únicas, creadas por lugareños y escogidas por nosotros.
Súbete a un cómodo 4x4 con aire acondicionado y adéntrate fuera de los circuitos habituales en el accidentado interior de Tasos. Aquí es donde la isla deja atrás su aspecto pulido de costa y revela su lado más salvaje: senderos rocosos, densos bosques y rincones de tradición rústica. A medida que la carretera asciende, pasarás por aldeas remotas y laderas montañosas con vistas que se extienden a lo largo de toda la isla.
Tu primera parada es Kastro, un tranquilo pueblo en lo alto de una colina que parece haber sido olvidado por el tiempo. Pasea por sus estrechas callejuelas de piedra, visita la antigua iglesia y disfruta del encanto auténtico y natural de esta joya escondida. A continuación, dirígete al monasterio de Panagouda, enclavado en silencio entre las colinas. Es el hogar del monje Epifanios, que lleva más de 30 años viviendo aquí solo. El entorno es tranquilo, austero y profundamente arraigado en el ritmo espiritual de la isla.
A continuación, subiremos a Ipsarion, el pico más alto de Tasos, con 1204 metros. La cima ofrece amplias vistas panorámicas de la isla, el mar e incluso el continente en un día despejado. En el camino de vuelta, haz una parada para disfrutar de un almuerzo ligero a base de meze entre los árboles. Termina el día con una visita al pueblo de Maries, donde podrás pasear por sus tranquilas calles y relajarte en la plaza principal, quizá contemplando la suave luz del atardecer antes de regresar.