Galletas, gambas, sémola de maíz y una ciudad que lleva tres siglos perfeccionando la cocina sureña. Este recorrido de brunch recorre Upper King Street, uno de los barrios gastronómicos más interesantes de Estados Unidos, degustando los platos que han puesto a Charleston en el mapa culinario.
La mañana comienza en la William Aiken House (1810) con una galleta caliente de jamón del país, mantecosa y curada con sal, uno de esos manjares por los que los habitantes de Charleston llevan generaciones sintiendo auténtica pasión. Desde allí, la ruta serpentea pasando por el Museo Aiken-Rhett House y la fachada art déco del American Theatre, donde el legado culinario gullah-geechee y la tradición aristocrática sureña dan sabor a cada historia que se encuentra por el camino.
El plato fuerte del recorrido es una triple degustación de clásicos de Lowcountry: crujientes tomates verdes fritos, queso al pimiento y el plato por el que Charleston es más famosa: gambas con sémola de maíz. Cada uno de ellos se ha ganado su lugar en el plato.
El Charleston moderno también tiene su momento. Un «croffle» mantecoso coronado con pollo frito al estilo sureño y un chorrito de miel local demuestra cómo los chefs de la ciudad están impulsando la tradición sin renunciar a ella.
Al pasear por el histórico barrio de Mazyck-Boragard, un té dulce de maracuyá y mango refresca el paladar antes de la última parada, cerca del legendario cuerpo de bomberos de Charleston, donde te espera un plato secreto: cálido, aromático y arraigado en el espíritu creativo de las mejores cocinas de la ciudad.