Sopa de cangrejo hembra, gambas con sémola de maíz, galletas de benne y un plato secreto que condensa tres siglos de cocina sureña en un solo bocado. El Barrio Francés de Charleston es uno de los grandes barrios gastronómicos de Estados Unidos, y este recorrido se ha diseñado para degustarlo como es debido.
La primera parada marca la pauta: el Chicken Bog, un plato rústico de arroz costero arraigado en las tradiciones agrícolas de las llanuras de Carolina del Sur, sustancioso, reconfortante y diferente a cualquier cosa que se pueda encontrar fuera de la región del Lowcountry. A partir de ahí, las delicadas galletas de benne cuentan una de las historias más importantes de la gastronomía estadounidense, vinculando los sabores del plato con la herencia africana que construyó la cocina del Lowcountry desde cero.
A continuación, el recorrido coge ritmo. Primero llegan los «Hot Little Biscuits» de queso y cebollino, seguidos de un cuenco de la sustanciosa sopa de cangrejo hembra, uno de los clásicos más queridos y difíciles de encontrar de Charleston. Luego viene el plato de gambas con sémola de maíz, cremoso, con sabor a costa y profundamente satisfactorio. Todo esto se desarrolla mientras la ruta serpentea pasando por la iglesia de San Felipe, el teatro de Dock Street, la famosa «Pirate House» y a través del tramo oculto de Philadelphia Alley.
A medida que la luz de la tarde se desliza sobre los jardines secretos del Barrio Francés, se desvela un «plato secreto»: un tierno manjar sureño que plasma la evolución llena de alma de las cocinas de la ciudad. El recorrido concluye con una nota dulce: un «Pecan Cluster» local elaborado artesanalmente.